Un instituto para las maternas

Un instituto para las maternas

El Materno Infantil de Bogotá ganó en 2008 el premio EL COLOMBIANO Ejemplar en Solidaridad-Institución.

Desde hace quince años, el Instituto Materno Infantil de Bogotá tiene como política que toda mujer gestante con una emergencia obstétrica tiene las puertas abiertas para ser atendida en la entidad, sin importar su condición, su origen, el aseguramiento, el régimen o incluso si no cuenta con cobertura en salud. Todo el personal, desde el administrativo hasta el asistencial, está capacitado para recibir a las personas que requieran de sus servicios y ninguna puede ser rechazada. Su salud y la del bebé son prioridad y están antes que cualquier trámite o registro.

Jorge Eduardo Caro, médico especialista en ginecología y obstetricia y coordinador de este servicio en la Subred Centro Oriente, de la cual hace parte el Instituto, señala que por la ubicación geográfica, en el Centro de la capital, la entidad se ha convertido en receptora de poblaciones vulnerables: migrantes, habitantes de calle, trabajadoras sexuales, indígenas. Todas son bienvenidas y el servicio se ha adaptado para ofrecerles las mejores condiciones en su estancia en el sitio.

Por ejemplo, para la población indígena, “en su mayoría perteneciente a los cabildos del pueblo emberá katío”, cuentan con traductores y gestores que los acompañan en su proceso de atención, entendiendo que el choque cultural al ser acogidos en la medicina tradicional puede ser fuerte, y se trata de mitigar ese impacto y, en definitiva, humanizar el servicio que se les ofrece, afirma Ximena Andrea Garavito, médica pediatra y líder de la UHMES Materno Infantil y referente técnica de neonatología de la Subred Centro Oriente.

“Tenemos un pacto humanizado, mediante el cual la gestante puede estar acompañada las 24 horas del día por un familiar o un allegado que ella elija para que esté durante el parto, eso nos ha ayudado a que se controlen muchas complicaciones posparto en el manejo del dolor y la ansiedad al sentirse más seguras con un conocido al lado”, comenta Garavito.

Pionero en el “plan canguro”

En sus 77 años de historia –fue fundado en 1944–, el Instituto Materno Infantil de Bogotá ha tenido como objetivo la atención materno perinatal especializada y del embarazo en todas sus patologías, incluyendo las de alto riesgo como preeclampsia, y cuenta con una unidad de cuidados intensivos neonatal para los recién nacidos.

La doctora Garavito recuerda que “en los años setenta fuimos pioneros del ‘plan canguro en el mundo’, implementado por los doctores Édgar Rey y Héctor Martínez Gómez, quienes identificaron los beneficios de que las madres, con su calor humano, su amor y la lactancia hicieran las veces de incubadora, haciendo que el bebé ganara peso y mejorara de su patología”.

En el Instituto son “firmes creyentes” de que la prematurez en el mundo “es algo más que la patología fisiológica” y se encargan, en palabras de Garavito, de enfocarse en la “patología social de las pacientes”.

Por eso, todas las maternas y sus hijos reciben una valoración completa por parte del área psicosocial. “Tienen que desarrollar un curso de diez sesiones en las que pasan por terapia física, fonoaudiología, ocupacional, psicología, trabajo social, enfermería y medicina con instrucciones en el manejo del recién nacido; hasta que no lo completan y realizan el examen escrito no se les da el egreso”. Así procuran brindarles las herramientas necesarias para que en casa la situación se lleve de la mejor manera.

La Subred Centro Oriente se ha convertido en referente en intervenciones como la cirugía cardiovascular neonatal y en atenciones de malformaciones cardíacas congénitas. “Además, tenemos un plan estructurado con subespecialidades para el manejo de patologías necesarias para el recién nacido, como genética, cardiología, cirugía, ortopedia, cirugía maxilofacial y plástica, otorrinolaringología, fisiatría, oftalmología, neuropediatría y otras terapias”, sostiene Garavito.

Para el próximo lustro, el Instituto espera abrir su nuevo hospital en Bogotá, una obra que tendrá áreas enfocadas en el cuidado materno perinatal y de la familia, que impactará a cerca de dos millones de personas de la Subred Centro Oriente de la ciudad.

“Con nuestras acciones hemos logrado reducir la mortalidad materna por embarazos de alto riesgo como hemorragias severas, preeclampsia o infecciones. Nuestro modelo ha sido tenido en cuenta como referente en Bogotá para la implementación del código rojo (hemorragia obstétrica) en otras instituciones de salud”, concluye el doctor Jorge Eduardo Caro.

parentesis