“Hemos tenido una visión humana, de progreso y equidad”

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“Hemos tenido una visión humana, de progreso y equidad”

Crepes & Waffles fue la institución ganadora de la categoría Empresa en la edición 2003.

Son cerca de seis mil empleados –el 92 % mujeres y de ellas el 62 % madres cabezas de hogar–, los que integran el equipo de Crepes & Waffles en sus 175 puntos de venta en once ciudades de Colombia (Bogotá, Barranquilla, Medellín, Bucaramanga, Cali, Mosquera, Cartagena, Pereira, Santa Marta, Villavicencio, Manizales), además de Chile, Ecuador, España, México y Panamá. Todos, dice su cofundadora Beatriz Fernández (en compañía de Eduardo Macías, su esposo), comparten la visión de una empresa en la que las ganas, el talento y la valentía fortalecen su esencia.

Cuando Beatriz subió a recibir el premio EL COLOMBIANO Ejemplar en 2003 no estaba preparada para dar un discurso. La emocionó ver que en la misma tarima confluían la música, la danza, la poesía. “Fue algo impresionante, me llegó al alma. Ratifiqué que eso es Colombia: raza, cultura, tradición y origen”.

También era la confirmación de que la apuesta que junto a su esposo habían hecho en 1980 iba por el camino que habían imaginado, guiado por “una visión humana, de progreso y equidad, y que a través de los años se ha consolidado en nuestra manera de ser y de hacer.

Beatriz dice sentir un amor “sin límites” por Colombia, y la riqueza del país se nota en el potencial que sus empleados le brindan a la empresa. Esa “fuente inagotable de energía” es la que les ha permitido trascender de la manera en que lo han hecho, y que cada vez se fortalece a pesar de que en algunos momentos, como ocurrió durante la pandemia, las circunstancias no les hayan sido favorables.

¿Cuál es su clave del éxito?

Para Beatriz, su fórmula ha sido creer en el talento de la gente y en la filosofía que le imparten para enfocarse en el buen hacer.

“Mi filosofía es la de sentirme bien, hacer el bien y hacerlo bien. Así fui formada. No quedarnos encerrados en las sombras de los seres humanos sino ver la grandeza para poder ser la luz. He enseñado mucho sobre la responsabilidad. Tenemos que liderar desde lo más profundo de los valores”, acota.

Le gusta empaparse de su ser, transmitirlo y compartirlo, para transformar el corazón de quienes la rodean. De las mujeres que la acompañan destaca la valentía con las que se reponen de las heridas emocionales y salen a hacer su trabajo de la manera en que los demás se lo reconocen.

Por eso le gusta acudir no solo a sus palabras, también a otras expresiones como el arte, la danza, la escritura. En la empresa tienen una academia de artes, para que sus empleados se descubran y que crezcan sin necesidad de “aplastar o envidiar al otro, sino que cada uno saque sus fuerzas”.

Beatriz dice nunca haber dejado de creer en el país y en su gente, y la expansión de su marca se lo ha confirmado, pero a pesar de ser cada vez más grande y de abrir nuevos puntos de venta en diferentes rincones de la geografía nacional, su propósito y su esencia no cambian: “Hay algo que siempre nos acompaña: la grandeza que llevamos por dentro y de seguir dándole a la gente lo que le corresponde. Nunca debemos dejar de soñar, de crear nuevos conceptos y a cada ciudad que llegamos queremos aportar nuestra alegría”.

Las voces de sus protagonistas

Yanira Angulo: “Llevo 22 años en Crepes & Waffles, actualmente trabajo en el restaurante del parque de la 93, en Bogotá. Siempre he estado agradecida y contenta, el trato con nosotros es muy especial, me siento como en casa. Muchas empleadas somos madres cabezas de hogar, por mi parte he podido comprar mi casa propia y darles estudio a mis hijos. Todos los días me levanto con la motivación de dar lo mejor para servir a los clientes.

Mi labor es la preparación de ensaladas especiales, me encanta prepararlas, me da orgullo al ver que los clientes están comiendo algo que es obra mía, quedan contentos y disfrutan con lo que hago. 

El pensamiento de Eduardo Macías y Beatriz Fernández es ejemplar, están comprometidos con la sociedad, son el remo que tenemos para avanzar por la seguridad que tienen para hacer las cosas y reinventarse”.

Yanira Angulo. Foto Álvaro Tavera

Lucero Pérez: “Hace 15 años y cuatro meses que trabajo en la empresa. Hoy hago parte de Arte-Sano, un restaurante con un nuevo concepto. 

Esta empresa es un ejemplo por su transparencia, su honestidad, porque ha sido un ejemplo de superación e innovación. Por el buen trato que nos dan y por la calidad del producto, el amor hacia los clientes, el sentido de pertenencia.

Como empleados nos apoyan para adquirir vivienda, logré compartir mi apartamento propio y ya lo terminé de pagar, era una meta que me había propuesto cuando ingresé”.

Lucero Pérez. Foto Álvaro Tavera 

Sandra Gantiva: “Hace apenas cuatro meses que hago parte de Crepes & Waffles. Me desempeño como auxiliar de mesas en la sede de la Zona T en Bogotá. 

Es una empresa con demasiada empatía, que se preocupa mucho por nosotros, siempre están dispuestos a darnos una mano aún en las dificultades y a enseñarnos desde cero a crecer profesionalmente. 

Todos sus procesos son de calidad, desde que transforman la materia prima para que le llegue al plato al cliente. Todo tiene un paso a paso, continuo y detallado. Buscamos que cuando alguien venga salga feliz y que su visita sea agradable. Además promueven el respeto entre las empleadas”.

Sandra Gantiva. Foto Álvaro Tavera

“Cuando llegamos a otro país nos dejamos de llamar Beatriz o Juana y somos Crepes & Waffles Colombia, y como representantes del país nuestros valores están a prueba de toda circunstancia”: Beatriz Fernández. 

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