Se festeja cuatro días, pero trasciende todo el año

Se festeja cuatro días, pero trasciende todo el año

El Carnaval de Barranquilla recibió EL COLOMBIANO Ejemplar en la categoría Turismo-Institución en 2005.

Su punto máximo de efervescencia ocurre durante cuatro días de febrero, pero el Carnaval de Barranquilla es un ente vivo que el resto del año permanece latente, como una Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, declarada así por la Unesco en 2003. Esta fiesta, que tiene la capacidad de reunir a más de dos millones de espectadores, treinta mil danzantes, ocho mil músicos, 800 grupos folclóricos y más de cincuenta eventos, es una de las principales industrias culturales.

Esa declaratoria, que ocurrió dos años antes de que la empresa Carnaval de Barranquilla S.A.S. fuese anunciada como la ganadora de EL COLOMBIANO Ejemplar en 2003, potenció el alcance de esta celebración, la cual ha trascendido la geografía local que le da su nombre para posicionarse como una de las fiestas más importantes de Colombia y el mundo, tal cual lo cuenta Ana María Osorio, directora de Comunicaciones.

“El Carnaval es el referente más importante de Barranquilla, la fiesta más masiva de Colombia, la segunda de Latinoamérica y según la revista Forbes la segunda más grande del mundo. Su folclor la ha convertido en la primera manifestación del país en recibir el reconocimiento de la Unesco, sustentado en la diversidad de expresiones y su tradición, el tejido social que une a la ciudad y su historia que conserva la memoria del Caribe colombiano”, expresa Osorio.

Fortalecimiento

Desde que la Unesco realizó su declaratoria en 2003, el Carnaval de Barranquilla S.A.S. –empresa que existe hace treinta años– ha consolidado su identidad cultural más allá de la fiesta y el jolgorio que reúne a millones de visitantes en febrero, y que en pandemia tuvo que trasladar sus actividades al ambiente digital, sin perder su colorido pero esperando que en 2022 retorne la presencialidad que es lo que más vida le da al evento.

Osorio comparte algunas de las acciones desarrolladas por la empresa en estas dos décadas. Destaca Carnaval al Aula, un programa de formación musical folclórica dirigida a niños creado en 2006, tratando de conversar las tradiciones y de transmitir esos conocimientos ancestrales a las nuevas generaciones. También establecieron en 2007 los Talleres de Carnaval, unas capacitaciones con las que intentan mejorar las expresiones folclóricas y los oficios tradicionales artesanales que durante el evento son visibilizadas en los distintos espacios.

El interés por conservar esas costumbres es permanente, de allí que en 2008 se haya abierto el programa Líderes de la Tradición, para proteger los grupos culturales que tienen más de medio siglo de permanencia. Entre otras acciones, el Carnaval ha querido atraer mercados internacionales y por ello en 2009 establecieron un plan de promoción con el cual el evento ha viajado a cerca de 38 países para compartir la experiencia en vivo, cautivar a los visitantes extranjeros y que sean testigos de una de las fiestas populares más importantes.

Labor académica

El posicionamiento del Carnaval no solo se ha concentrado en la fiesta y el jolgorio, en estos años el evento se ha preocupado por cultivar la tradición con componentes académicos. Fue así como, de acuerdo con Ana María Osorio, en 2010 abrieron el Diplomado de Carnaval, un espacio de formación para el fortalecimiento de bienes y servicios. Además, en 2011 le dieron vida a la Sala Interactiva para promover sus tradiciones durante todo el año. Un año después surgió el Portafolio de Convocatorias, Becas y Estímulos, para impulsar el surgimiento de nuevos talentos de los carnavaleros con sus proyectos y emprendimientos.

Otras acciones han sido la apertura de la Editorial Carnaval de Barranquilla, que les da un sello a publicaciones con contenidos relacionados, y hace dos años inauguraron el Museo, “obra que preserva las tradiciones, historias y personajes”, dice Osorio. Esta labor ha sido posible gracias al trabajo entre la empresa y diversas instituciones locales y nacionales que han puesto su cuota para que el Carnaval consolide su tradición y fortalezca su posicionamiento como expresión cultural.

“Desde la creación de esta organización hemos avanzado en un modelo de gestión público – privada que ha permitido el posicionamiento como una industria cultural que impulsa los sectores creativos, productivos y de servicios”.

A cuatro meses de que se produzca el reencuentro con la presencialidad, la ansiedad en los barranquilleros está al máximo. El Carnaval 2022 espera movilizar a millones de personas que se encontrarán de nuevo con la fiesta más popular.

Foto cortesía Carnaval de Barranquilla

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