Tita Maya

Tita Maya

Cultura, Institución Ejemplar

En el campo hay secretos para contar

Hace ocho años era un sueño, y como la mayoría de los sueños tenía esa bruma que traen consigo las cosas imposibles. Querían fomentar la lectura en los sectores rurales de los 125 de Antioquia.

Lo lograron. El proyecto se llamó como la fundación que lo empezaba: Secretos para contar. La idea fue simple, cuenta Tita Maya, quien planeó la estrategia. “Nos dijeron: ‘vamos a llevarles libros a las familias campesinas porque cuando se les dan se pone muy felices’”.

En la investigación preliminar encontraron que los libros eran un espécimen raro en las veredas del departamento, “ellos si querían leer, claro —dice Lina Mejía Correa, presidente de la Fundación Secretos para contar—, pero no tenían qué”.

A la fecha se han repartido cerca de cuatro millones de libros —en una edición de 12 tomos que se han entregado cada semestre por tres ejemplares—, se calcula que solo en Antioquia se benefician 205.000 familias, teniendo en cuenta que también se hace presencia, de forma parcial, en Boyacá, Santander, Cesar, Caquetá, Caldas y la Guajira.

Este semestre llegarán tres libros de la colección a 32.000 familias del Chocó, en las que se representa el 92 por ciento de la población infantil del departamento.

En un comentario que un profesor hizo de la estrategia de Secretos para contar, dijo: “Secretos ha acercado a los papás a la lectura, algo imposible”. En un estudio realizado en 2010 esa frase encuentra respaldo. Antes de que llegaran los libros, una familia rural leía el 2 por ciento por día, en ese año era el 30 por ciento.

Repartiendo los libros, la Fundación se ha encontrado que los campesinos reciben un tesoro, una herramienta que nunca tuvieron, un sueño para contar.