Fernando Rodriguez Montaño

Fernando Rodriguez Montaño

Personaje ejemplar: Colombianos en el exterior

Londres se rinde ante el baile de Montaño

A Fernando Montaño lo han comparado con el personaje de una película. Le han dicho el Billy Elliot colombiano. Él se ha visto el filme, lo recuerda, y se ríe ingenuamente cuando piensa en tal relación. Reconoce que, como el personaje del filme, él fue un niño que quiso bailar ballet, hizo lo que pocos a su edad acostumbran y recibió el apoyo rotundo de sus padres. Su ascenso como bailarín es admirable. Ostenta un logro que ningún otro que haya visto nacer este país ha conseguido: bailar en el Royal Ballet de Londres. Por estos días, moviendo su cuerpo para expresar lo que la obra “El lago de los Cisnes” cuenta. Allá, en Londres, es aplaudido por personas de todo el mundo.

Honrado por los que reconocen su talento como bailarín, el que desarrolló desde que, después de demostrar sus aptitudes para el baile en Cali (aunque nació en Buenaventura), recibió una beca para formarse profesionalmente como bailarín en la Escuela Nacional de Ballet de Cuba. Su experiencia allá, recuerda, discurrió entre los momentos de grata satisfacción y altibajos que, a pesar de su corta edad, supo sobrellevar y pudo mantenerse enfocado en sus ideales.

Fernando lo tenía claro, quería cumplir sus sueños, entre ellos viajar y destacarse como bailarín, aunque en Cuba, algunas veces, la fuerza que le movía el cuerpo más allá de su perseverancia era sólo la del agua, con lo que en ocasiones llegó a pasar el día. Graduado en Cuba decidió que su rumbo era Europa. La vida le fue mostrando el camino. Primero Italia, adonde llegó gracias a una amiga, y de Italia a Londres donde con su esfuerzo consiguió un cupo en el Royal Ballet, donde ha mostrado su talante y ha consolidado su carrera. Para Fernando los sueños no paran, algunos podrían pensar que llegar al Royal Ballet es la cima, no obstante, su meta actual es alcanzar el puesto de Primer Bailarín, el más alto de su compañía de ballet.