Juan Manuel Anaya Cabrera

Juan Manuel Anaya Cabrera

Ciencia y Tecnología | Persona

Investigar es el primer paso para salvar vidas

Su pasión es investigar y no hace cuentas de cuántas horas al día, a lo largo de la semana, dedica a todo lo que tiene que ver con las enfermedades autoinmunes.

Juan Manuel Anaya Cabrera, médico reumatólogo especialista en artritis reumatoide y biología molecular, con doctorados de las universidades de París, Texas y la de Antioquia, es el director del Centro de Estudios de Enfermedades Autoinmunes (Crea), en la Universidad del Rosario.

Este científico, que pareciera graduado también de mago para hacer rendir el tiempo entre la docencia, la investigación y la atención clínica, no vuelve de su asombro desde que le dijeron que ganó premio EL COLOMBIANO Ejemplar. “No sé cómo me eligieron ni por qué”, afirma con gran humildad.

Pero es precisamente su don de gentes y la empatía que tiene con pacientes, alumnos y colegas lo que destaca a este científico sensible y de alma transparente.

“Si los investigadores fueran como él, con ese rasgo tan humano, la ciencia sería muy distinta”, afirma la bióloga Gladys Montoya Ortiz, coordinadora del laboratorio Crea.

Su cálida y permanente entrega a los pacientes es sello distintivo. Con ellos formó, desde cuando trabajó en Medellín en la Corporación para Investigaciones Biológicas (CIB), una especie de club, para hacerles seguimiento a sus enfermedades autoinmunes.

Esto le permite analizar el comportamiento de cada caso clínico para determinar cuáles son las incidencias de esas variantes y compararlas con los resultados en el ámbito mundial.

En América Latina no existe otro centro con tal número de muestras de ADN y RNA como el que dirige en Crea.

De hecho, envía muestras de leucocitos al Centro de Oklahoma, donde logran mantenerlas inmortalizadas para futuros estudios.

 Parece paisa

Quienes lo rodean en su vida laboral -”profesionales de muy alto rendimiento porque soy bastante exigente y riguroso”-, se consideran honrados, lo definen como una persona muy cálida y con un modo de ser tan especial “que parece paisa”.

Desde la óptima familiar, su esposa Andrea Schmidt y sus hijos Lucas y Simón Anaya Schmidt reconocen que “si bien Juan Manuel trabaja muchísimo, también es cierto que vive muy pendiente de su familia”, enfatiza Andrea mientras ambos acarician a Arequipe, el perro de la casa.

“Cómo no hacerlo, tengo una gran familia y daría mi vida por ellos. Mis hijos son el mayor tesoro, y por muy ocupado que esté, con contadas excepciones, la hora de la cena es sagrada para compartirla en familia”, confiesa.

Precisamente por ellos decidió aceptar el galardón que le entregaron anoche en el Teatro Metropolitano. “Después de pensarlo mucho comprendí que sería muy buen ejemplo para mis hijos. Me siento muy honrado de ser un colombiano ejemplar”, concluyó Juan Manuel.