El cerro Samaria derrama agua y vida

El cerro Samaria derrama agua y vida

Asociación Socios Acueducto Samaria Milagrosa Quirama, Cristo Rey y El Salado: Carmen de Viboral.
• Acueducto veredal protege la microcuenca con compra de predios.
Aves como la soledad y la mirla, la flora con especies nativas y caudales de agua a borbollones regresaron al cerro Samaria, en la vereda la milagrosa, municipio de El Carmen de Viboral.
Los potreros, plaguicidas y el desvío de los cauces de agua para actividades agrícolas estaban acabando con el medio prodigioso conque la naturaleza había dotado el sector.
Concientizar a los propietarios sobre el daño que hacían al medio ambiente, sobre como contaminaban el agua y que no debían trabajar la tierra era una lucha titánica contra intereses mercantilistas.
“Si no las podemos tocar entonces comprénoslas” siempre fue la respuesta de los propietarios.
Desde que se construyó en 1.982 el acueducto veredal se inició un proceso, en un principio lento, de compra de predios. Fue en 1994 debido a que la planta de tratamiento que construyó el Servicio Seccional de Salud de Antioquia no sirvió y que las filtraciones para limpiar el agua se obstruyeron por el alto grado de contaminación que recibían, que decidieron construir ellos mismos una planta y paralelamente acelerar la compra de predios para proteger la microcuenca.
“Hasta el 2000 fuimos comprando pedazos pero desde el 95 estábamos tratando de comprar una franja importante de un mismo dueño que, además, no cuidaba los retiros de la quebrada y decía que para sacarlo de ahí le teníamos que comprar”, afirma Emilio Jiménez, presidente de la junta directiva del acueducto desde 1.982. Agrega que “ni Cornare pudo negociar y sólo cuando el dueño se murió en el 2003 se pudo arreglar con los herederos”.
Hicieron un préstamo a una entidad bancaria y les compraron 35 hectáreas por 180 millones. Todavía no se han podido legalizar los predios pero ya tienen posesión de él y lo empezaron a reforestar con recursos propios.
Se está revegetalizando con especies nativas de la región: Roble. Arrayan, siete cuero, punta lance, karate, Chilco…
Ya no hay contaminación por trabajos, las fuentes ya tienen sus causes normales, la vegetación es espesa y la fauna ha regresado. “Antes desviaban los cauces y hacían lo que querían con ella”, explica Emilio Jiménez.
De 24 litros por segundo que era el caudal en el año 2003 pasamos a 44 y sólo utilizan 12 litros para abastecer el consumo de las 1.140 familias que en la actualidad están afiliadas de un total de seis veredas: El Cerro, Samaria, Milagrosa, Quirama, Cristo Rey y Salado.
Luego de que se terminen de comprar 40 hectáreas que faltan, los recursos se utilizarán en el saneamiento básico. Podrán descansar tranquilos porque tendrán asegurado por muchos años el preciado líquido y sentarse a contemplar los colores y las formas de la fauna y la flora.