El guardián de la biodiversidad

El guardián de la biodiversidad

• Con 14 años, el organismo preserva la riqueza natural del país
• Hace presencia en páramos, desiertos, selvas y mares de Colombia
• Le apuesta al biocomercio para traer desarrollo a las regiones
El armadillo gigante, la marimonda chocoana, la ballena azul, la danta de páramo, el oso hormiguero palmero, están en peligro de extinción. Además, se estima que unas 162 especies de aves están amenazadas por el deterioro de su ambiente, es decir, el equivalente al nueve por ciento de la avifauna presente en el país.
Los expertos aseguran que Colombia es uno de los cinco países de mayor diversidad ecológica en el mundo, alberga el 15 por ciento de todas las especies terrestres conocidas y es el segundo país en el mundo con mayor número de especies vegetales.
Convertir toda esa biodiversidad en un factor de desarrollo es la tarea que tiene desde 1993 el Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt.
Fernnado Gast, director del organismo asegura que el Instituto se encarga de realizar investigación básica y aplicada sobre los recursos genéticos de la flora y la fauna nacionales, y de levantar y formar el inventario científico de la biodiversidad en todo el territorio.
Para hacerlo hay que subir a los páramos, navegar y sumergirse por los ríos y mares de Colombia, adentrarse en la espesa selva de Chocó y de Amazonas. No tener miedo al desierto de la Tatacoa o al peligro que existe en muchas zonas del país.
Juan Manuel Díaz, subdirector del Instituto Humboldt agrega que es mucho el potencial que tiene el territorio nacional de desarrollar y potenciar su diversidad natural, situación que es desconocida no solo en el país sino en todo el mundo.

Biocomercio sostenible

Y una de las líneas que ya está en marcha como estrategia de crecimiento y expansión es el biocomercio sostenible. La primera etapa inició con plantas medicinales y aromáticas, las flores y follajes, las mieles, las frutas nativas y el ecoturismo. Hay otras cadenas con potencial a nivel regional como los peces ornamentales, las mariposas y las fibras.
Estos productos están permitiendo usar la biodiversidad de manera sostenible y aprovecharla en los mercados nacionales e internacionales, explica José Antonio Gómez, investigador principal de Biocomercio Sostenible del Instituto Humboldt.
Y agrega que mientras en 2003 el país sólo contaba con 530 empresas de biocomercio, en este año ya hay registradas más de 1.500.
La mayoría de estas empresas (cerca del 80 por ciento), además de ser microempresas, están ubicadas en la categoría de sistemas agropecuarios sostenibles, el 24 por ciento está en el sector de productos no maderables y más del siete por ciento son empresas de ecoturismo.
Pero ese es solo uno de los puntos de desarrollo del Humboldt, porque además tiene proyectos de investigación con universidades y organismos nacionales e internacionales que lo ponen a la vanguardia de los mejores centros del mundo.
Tanto halago mantiene intacta la humildad de los empleados y funcionarios, que según dice Fernando Gast, están entregados a la tarea de preservar esa riqueza natural que los colombianos ven cada vez que salen de paseo por las carreteras nacionales.
Y con esa sencillez asegura que haber ganado El Colombiano Ejemplar es un honor que los anima a seguir trabajando para que cada uno de los rincones de Colombia comprenda el valor de la biodiversidad nacional, para darle el uso sostenible adecuado.