Germán Camilo Calle

Germán Camilo Calle

Economía, Homenaje póstumo

La perseverancia que convoca realidades

Por el bloqueo que el presidente venezolano Hugo Chávez Frías impuso a las exportaciones colombianas en 2009, Germán Camilo Calle, expresidente de Sofasa, se quedó con una angustia —cuenta su esposa Ángela María Molina —, porque tenía que despedir a más de 400 empleados.

Y los despidió, no sin antes prometer que buscaría la forma de llamarlos, trataría de abrir más mercados o desarrollar nuevas estrategias para volverlos a emplear, y así lo hizo, sigue recordando su esposa, “volvió y llamó a cada uno de los empleados. Su reto era mantener siempre bien a Sofasa, porque para Colombia es una gran empresa, pero para Renault es solo un punto en el espacio”.

Persistencia es la característica que más dice de la personalidad de Germán Camilo Calle, “nunca contempló el fracaso, ni siquiera la muerte”.

El desarrollo de la última 4 x 4, la Renault Duster, se cuenta entre sus más recientes éxitos y peleas, porque se creía que era mejor ensamblar el carro por fuera del país, pues en Colombia salía muy costoso, sin embargo, su deseo por posicionar Sofasa y entrar en el mercado mexicano, pudo más. Ahora la Duster rueda aquí y rueda allá.

Con Sofasa trabajó más de 25 años, donde laboró hasta los últimos días que le concedió la enfermedad por la que falleció en noviembre del año pasado, después de perseverar, de remar contra ella por un año y siete meses. Su legado es más que un recuerdo en la compañía, es un ejemplo.