Ser fiel a una misión social

Ser fiel a una misión social

Margarita Inés Restrepo Cárdenas
Exdirectora Corporación Antioquia Presente
Medellín

Veinticuatro años son seis periodos presidenciales y solo dos años más de los que tiene Egan Bernal, actual ganador del Tour de Francia. Y son los años que Margarita Inés Restrepo lideró la Corporación Antioquia Presente, una institución sin ánimo de lucro que desde el terremoto de Popayán, en 1983, se ha dedicado a velar por el restablecimiento de las condiciones de vida de personas damnificadas por desastres naturales, cambio climático y obras de desarrollo.

Durante su tiempo allí, que inició en 1994 acompañando a los afectados de la avalancha del río Páez en el Cauca, Restrepo llegó con su equipo de trabajo a 19 departamentos en 182 municipios. Además mostró al mundo que Antioquia estaba presente en otros países y comunidades que vivieron catástrofes como Haití, Ecuador, Perú y República Dominicana.

La vocación por ayudar a aquellos que lo necesitan apareció desde pequeña, y por eso estudió Trabajo Social en la Universidad Pontificia Bolivariana. Su definición favorita de solidaridad es la de Jürgen Habermas, el filósofo y sociólogo alemán, que la describe como “la vivencia honesta de la interdependencia que todo sujeto vive, sabiendo que la medida de su libertad y de su bienestar, es la medida de la libertad y del bienestar de sus conciudadanos y de la sociedad en conjunto”.

Restrepo está segura de que Colombia y Antioquia son solidarias con las causas de aquellos que están amenazados por el olvido, la desigualdad, el abandono o el maltrato, incluso la muerte. Sin embargo, destaca que “es necesario que canalicemos esa solidaridad a través de personas e instituciones honestas, respetuosas del otro, eficaces y profundamente éticas”.

Se le dificulta definir a una persona ejemplar, pero dice que quien puede dar ejemplo es aquel que todos los días tiene una misión clara y se esfuerza por ser su mejor versión. “Lo intenté en estos 24 años, mostrando que si nos unimos colectivamente, aportando afecto, conocimiento, recursos y tiempo para quienes lo han perdido todo, podremos hacer la diferencia: ayudarles a las familias a dar un salto a una vida mejor. Lo logramos muchas veces llegando a zonas apartadas y olvidadas”.