Una ecologista queer

Una ecologista queer

Brigitte LG Baptiste
Bióloga con magíster en estudios latinoamericanos
Bogotá

Desde pequeña, ella o él – no le preocupa como la llamen, ser queer implica fluir por los géneros, dice se sintió motivada por la defensa de la vida. Como a muchos niños, le atraían las plantas y los animales, pero en su caso se sumaba el encanto por las maneras en que los otros conversaban con la flora y la fauna. Esta aproximación emotiva y espontánea tuvo importantes implicaciones en su vida: se hizo bióloga en la Universidad Javeriana, obtuvo un doctorado en Ciencias Ambientales de la Universidad Autónoma de Barcelona, coordinó el Programa para el Uso y Valoración de la Biodiversidad en el Instituto Humboldt y dirigió este ente por ocho años representando la autoridad científica de Colombia ante el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CITES). Hace un mes asumió como rectora de la Universidad EAN.

Con la racionalidad de quien se dedica a la ciencia, ha hecho su mejor esfuerzo para hacer de la conservación un ejercicio constructivo, conveniente y eficiente. Ahí es cuando su historia personal se funde con su quehacer: la insatisfacción que le produjo la forma en la que tuvo que vivir su cuerpo (es una mujer transgénero), comenta, tiene que ver con la naturaleza, y ese complejo diálogo la mantiene viva y activa. “No sé si eso me haga una colombiana ejemplar, pero creo que lo más bonito que me dice la gente es que se siente inspirada por esa búsqueda genuina que me ha tocado emprender al revisar mi visión del cuerpo, del mundo, y sin respuestas definitivas demostrar que todos tenemos esa posibilidad y esa responsabilidad: ser nosotros en un mundo donde no hay otra ética posible”.