Todos los días bajo el agua

Todos los días bajo el agua

Sofía Gómez Uribe
Apneísta
Pereira

A ella le gusta el sonido de las profundidades del mar: tranquilo. Hay mucho silencio, de vez en cuando se asoma el canto de una ballena y “es hermoso”, dice.

A sus 27 años puede decir que lleva más de la mitad de su vida bajo el agua: en una piscina o en el océano. Para lograr títulos como el Récord Mundial de Inmersión en Bialetas con una marca de 84 metros o el Récord Panamericano con monoaletas con una inmersión de 96 metros (ambos en 2017), entrena muy duro. En épocas de preparación física llega a ejercitarse cinco horas diarias: tres en el mar, y dos afuera, en el gimnasio. En su día a día la música no falta. Cuenta que es vital, tanto que horas previas a la competencia no le faltan los audífonos para escuchar cualquier melodía que la haga feliz, desde una canción de heavy metal hasta un reguetón, todo dependerá del ánimo. Es como su cábala. Su amuleto.

Ya perdió la cuenta de las medallas ganadas, pero son imborrables los instantes en que ha cantado el himno nacional al recibirlas, y todavía se emociona, mucho, aunque a veces se asome la nostalgia por no estar en Colombia.

La popularidad aún la abruma, le parece raro que la paren en la calle y le pidan una foto, pero se siente muy feliz cuando la gente la reconoce, “siempre que alguien se me acerca es a decirme cosas bonitas”. Así como no falta en las entrevistas la pregunta sobre “qué se siente desafiar la muerte cada vez que te sumerges en el mar”, al público le inquieta saber cómo hace para que no le duelan los oídos.

Es tan aficionada al deporte que le hace fuerza a los colombianos que compiten en nombre del país y celebra los triunfos como si fueran suyos. No importa el deporte. Y como ella también representa a Colombia, la última prueba del año será el Blue Element, en noviembre, en Dominica. Después descansará y compartirá con su gente en las fechas de fin de año, porque para ella es primordial estar al lado de su familia y las mascotas de la casa, las gatas Rata y Roma.

Para Sofía, ser ejemplar significa inspirar a otros. Además “es muy bonito hacer cosas buenas por el país”.