El Petronio Álvarez, el encuentro del Pacífico

El Petronio Álvarez, el encuentro del Pacífico

Durante las veinticuatro ediciones que han hecho parte de su historial, el Festival de Música Petronio Álvarez se ha convertido en la gran reunión de la “familia” del Pacífico colombiano, pero sin excluir, porque quien no hace parte de ella es bienvenido y acogido como si fuera uno más. El próximo nueve de diciembre, y en una fecha atípica por la pandemia -generalmente se hace el primer puente festivo de agosto-, la fiesta volverá a sentirse en vivo, tras haber transitado por la virtualidad el año anterior, que no fue lo mismo.
Será volver a vivir una celebración única que, como recalca su directora, Ana del Pilar Copete Álvarez -nieta de Petronio Álvarez, el músico de Buenaventura que inspiró el festival que le rinde honores en su nombre-, a través de los años ha trascendido de ser un evento musical a destacar las costumbres y tradiciones de la región pacífica como la gastronomía, la cultura y las artesanías, entre otros oficios.

“Hemos hecho méritos para ser considerados como colombianos ejemplares porque nos hemos puesto la misión, y así la hemos cumplido, de visibilizar y poner en la escena pública las músicas tradicionales del Pacífico, que fue el objetivo y la razón por la cual nació el evento en 1997”, menciona Copete.
Esa misión se ha convertido hasta en una obsesión. En 2010, el Festival tomó un giro para convertirse en la mayor plataforma de dinamización de las expresiones tradicionales de la región, con la música como columna vertebral pero agregándole otros condimentos que le dieron más sabor a Pacífico.

EL VICHE ES EL REY

La decisión más fuerte, y que algunos podrían controvertir, pero en la que el Festival se mantiene firme, es darle exclusividad en los pabellones de sus cocinas al viche (bebida alcohólica autóctona del Pacífico hecha a base de caña nativa) y no permitir la presencia de otras industrias de licores en sus espacios.
Justo en 2021 será la oportunidad de que en el Festival se celebre que el viche, desde septiembre de este año, tiene su propia ley, luego de que fuese aprobado en el Congreso un proyecto de ley que la reconoce como bebida ancestral y patrimonio del Pacífico colombiano, y la promesa del Ministerio de Cultura de trabajar porque sea un Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación.
“Esta es una plataforma que permite la dinamización de nuestras comunidades por seis días -en 2021 serán solo cuatro, del 16 al 19 de diciembre, con aforos controlados y medidas de bioseguridad para seguridad de los asistentes-. De este modo permitimos que sean estas comunidades las herederas exclusivas de estos espacios, comercializando su bebida, ya que les representa una monetización importante, y de paso hacemos un ejercicio de salvaguarda y protección de esta expresión tan tradicional de nuestra región”.

El reconocimiento de EL COLOMBIANO Ejemplar en la categoría Cultura-Institución fue otorgado a este festival

El Petronio es hermandad, es familiaridad, es un abrazo colectivo. Es una franja para unirse más, para reconocerse e incluso para conectarse con procesos afrodiaspóricos a nivel global que rescatan y conservan expresiones similares en otras zonas del planeta.
“Acá decimos que uno llega solo al festival y sale con primos, con tíos, con amigos, pero eso refleja la cultura pacífico, que a pesar de que no tengamos el mismo apellido, uno siempre trata de buscar la familiaridad, de establecer esa conexión emocional con el resto de los participantes”, precisa Copete.
Aunque la Alcaldía de Cali, mediante su Secretaría de Cultura, ejerce como organizadora del evento, las comunidades participan en las distintas comisiones que conforman el Comité Organizador, como los cocineros, los músicos, los productores de bebidas y los representantes de los artesanos. Todos aportan para que cada edición sea mejor que la anterior.
Para ir cultivando el amor y el vínculo con las nuevas generaciones, se ha creado el “Petronito”, un semillero musical donde los niños y jóvenes aprenden a interpretar las músicas tradicionales de la región y se les abre un espacio en la programación para que expongan sus habilidades ante el público.
“Cada componente del festival se diseña con la gente para que sea lo más pertinente y cercano a lo que se espera”, concluye la directora.
Un festival para adentrarse en la cultura del Pacífico colombiano y sentirla como propia .