2013

PERSONA EJEMPLAR: SOLIDARIDAD

Lucía de la Cuesta, más que ejemplar

Lucia_de_la_cuesta La bondad en Lucía de la Cuesta de Londoño no conoció nunca límites. En su trato con los demás no hubo distingos y mucho menos cuando de necesidades se trataba. Ahí era entonces cuando su misericordia por el otro se hacía palpable. Siempre defendió a la familia, ese núcleo primario que para ella era sagrado, y cuando sus hijos estuvieron grandecitos, le dio un giro a su vida a partir de una reflexión: ¿cómo tener tanto y no devolver nada? La respuesta fue dar de su tiempo. Y vaya si lo hizo. Empezó como voluntaria junto a Luz Castro de Gutiérrez en el Comité Privado de Asistencia a la Niñez (PAN), para la atención a los menores huérfanos o abandonados, y siguió el sendero del servicio y la ayuda a los demás hasta llegar a ser alcaldesa cívica. “La compasión la acompañó siempre y movía resortes por quienes sufrían y tenían necesidades”, afirmó sobre ella el padre jesuita Gustavo Baena. Y agregó que fue un ejemplo de cómo debemos vivir. Por su parte el padre Horacio Arango, director del Centro de Fe y Culturas de Medellín, y amigo personal de la familia, la definió como una mujer extraordinaria, transparente y maravillosa que vivió siempre en función de ayudar a los demás. “Se pasó la vida tejiendo lazos de unión. Lucía fue una artesana de la paz. Una mujer capaz de mirar en el otro lo que tiene para potencializarlo. Ella fue una servidora de la solidaridad”. Lucía de la Cuesta Arias de Londoño fue siempre una conectora: juntaba voluntades en favor de otros. Su entrega desinteresada y permanente le permitió darle vía libre a esta pasión que la movió en favor de los más necesitados. Sus logros son el resultado del sentido de la responsabilidad social, de su entrega y dedicación a las causas del bien común.

INSTITUCIÓN EJEMPLAR: CIENCIA Y TECNOLOGÍA

El corazón grande lo tiene la CardioVid

CardioVidFue allí, hace ya 29 años, donde por primera vez en Colombia un corazón donado empezó a latir de nuevo en otro cuerpo. Ciencia, dedicación y mucha pasión por la medicina y los pacientes distinguen el trabajo de la Clínica Cardiovascular que cambió su nombre hace poco por Clínica CardioVid. Su liderazgo, desde hace 47 años, también se ha dado gracias a la calidad humana en el tratamiento de los pacientes y el alto nivel científico. “Hemos estado a la vanguardia de la medicina, hemos hecho nuestros máximos esfuerzos para ser siempre los pioneros y desarrollar procesos no solo en el trasplante de corazón, sino en técnicas quirúrgicas, y manejos percutáneos”, señala Mauricio Tamayo Palacio, director general de la Clínica. Ahora se han fijado otra meta. “Nos hemos volcado a un área en la que estamos muy solos que es la atención al paciente pediátrico neonatal, por eso proyectamos una gran clínica tan experta como la de hoy”, dice Tamayo. Y resalta que en ese proceso valores como la solidaridad, la vocación de servicio y la creatividad serán su identidad.

PERSONA EJEMPLAR: SOLIDARIDAD

La clase que salva vidas en El Chinchal

doña_auroraDoña Aura no tenía ni una cartelera para enseñarles a los niños de su escuelita qué era eso de las minas antipersonal. Ella no sabía sobre el tema, tampoco, pero tenía claro que había que buscar la estrategia. No era una materia, era una necesidad. Todo inició en 2004, quizá un poco antes. La escuela El Chinchal queda en El Chinchal, vereda del municipio de Samaniego, Nariño. En ese entonces el conflicto armado llegó con crueldad. “Nos vimos afectados porque donde yo trabajo es una zona bastante peligrosa. Hay varios grupos armados y está el Ejército. La escuelita está en una montañita y es una zona estratégica para poder disparar”. Les empezaron a avisar. Cada que iba a haber hostigamientos no podían salir o debían irse para el pueblo, y no estudiar. Imposible. Un día hubo un enfrentamiento muy fuerte. Aura María Obando, la profesora, estaba en Pasto. Atacaron, le contaron, con helicópteros, y cuando regresó, vio, que su escuelita estaba llena de cascarones, de huecos. Los niños se intimidaron. No querían ir a la escuela, y las cosas empeoraron: supieron de las minas antipersonal. La primera víctima cayó el 31 de diciembre de 2005. “Empezó el problema y se llegó a saber que el corregimiento de El Chinchal, que tiene cuatro vereditas, estaba también minado”. Llegó el terror. Se preocuparon los profesores, se preocuparon los padres, se preocuparon los niños. Menos que querían ir a estudiar. Hubo, por tanto, que mirar soluciones y se conformó una comisión, en 2006, para llegar a un acuerdo con el grupo que puso las minas. Se establecieron acuerdos, se llegó a unas conclusiones y ahí, exacto, la idea de doña Aura tomó camino. “De todas maneras no podíamos esperar a que se hiciera el desminado humanitario, porque tendría que pasar mucho tiempo. Lo único que dijimos que podíamos hacer era preparar a los estudiantes para que por lo menos no salieran a las zonas donde se sabía que estaban las minas, porque no había señalización, ni nada. Por decir algo, se escuchaban detonaciones a diario, porque los animales pasaban por esos caminos y hubo víctimas de la misma zona. Eso fue algo desastroso. ¿Qué tuvimos que hacer? No salir de la escuela. No podíamos realizar actividades culturales. Nos tocó encerrarnos, pero también enseñarles cómo identificar dónde había una mina”. La profesora aprendió lo que no sabía. De la vicepresidencia les dieron una capacitación. Su labor no era solo darles cátedra a las mamás, sino buscar estrategias para que los niños, desde la práctica, aprendieran. No podía ser solo teoría. Había que imaginar dónde estaba la mina. Los alumnos tuvieron una materia más: la de minas antipersonal. “Claro que ha ayudado bastante. Imagínese, en principio ni siquiera yo sabía que eso era tan dañino. En el tiempo de los helicópteros, pues los niños tomaban los cascarones, encontraban municiones sin explotar, y andaban jugando con eso, pero después ya no. Ellos hoy en día ven una cosa extraña y no la tocan, ni la patean. Entre ellos mismos se cuidan. Ya saben que es peligroso”. La clase continúa porque, dice doña Aura, todavía viven en zona roja. La violencia no se ha ido. Solo que ya hay cartelera. Ya los juguetes no se hacen con municiones que se encuentran al azar. Ya una mina antipersonal, nunca será balón.

INSTITUCIÓN EJEMPLAR: EMPRESA

Astor, lugar que brinda dulzura a la ciudad

dulzuraAd portas de cumplir 84 años de historia comercial, repostería Astor es referente de ciudad para paisas y visitantes. Endulzando por generaciones la vida de miles de medellinenses con sus productos de repostería, ha trabajado con la consigna de mejorar el entorno social, aportando su grano de arena en equidad y solidaridad al emplear a madres cabeza de familia, ofrecer un trato amable a los clientes, brindar calor de hogar en sus locales y sobre todo, dejar mucho amor en cada uno de sus productos que hacen de manera artesanal y no en volumen. “Todos somos responsables del bienestar del país”, esa fue la consigna de don Alfredo Suwald, un repostero suizo que llegó a la ciudad en la década del 50 a plasmar su talento en los productos del Astor, que ya existía desde los años 30, pero que terminó enamorándose de doña Luz Sierra para quedarse en esta ciudad como un paisa más. “Fue él quien habló de luchar contra la pobreza, violencia e inequidad desde la repostería, somos ahora 175 empleados que amamos lo que hacemos, entendemos el valor del servicio, el respeto y por eso todo lo hacemos con cariño”, dijo la actual gerente Zoraida Cardona. Enseñan los valores del trabajo, a que amen lo que hacen para que esa carga emocional se traslade en la elaboración de cada uno de los productos. Por eso el valor del talento lo encuentran en cada uno, donde las personas pueden ser, hay familias que se han pensionado en la empresa y el trabajo en equipo. Si todos los empresarios pensaran en cambiar el país desde el seno de las mismas empresas se podrá cambiar este país, ahí se puede hablar de hechos ejemplares que necesita Colombia.

PERSONA EJEMPLAR: DEPORTE

Rigoberto Urán, de la gente y para la gente

uranEran los días finales de diciembre del año pasado y la gente en Urrao se preparaba para recibir el Año Nuevo. Y Rigoberto Urán se presentó allí con una de sus salidas llenas de autenticidad: mandó a reunir a 35 muchachos de la escuela de ciclismo del pueblo, para entregarles uniformes del Team Sky, medias y entregar cinco bicicletas con firmas allegadas como GW y Punto Blanco. Esas, como la sucedida el 28 de diciembre, son las comunes acciones de generosidad del pedalista que hoy hace parte del elenco Omega, de Bélgica, quien siempre, incluso, las realizaba con sus amigos desde cuando era apenas un jovencito y vendía chance al lado de su mamá Ana Aracelly en los negocios de Urrao. Compartir, esa ha sido una máxima en la vida de una de las estrellas del lote mundial del ciclismo, quien basa su existencia en los gestos nobles con sus cercanos, especialmente. Antes, en el mismo Urrao, Rigo reunía a los muchachos del club de ciclismo, para traerlos a Medellín o llevarlos a otras partes de la geografía paisa, donde les rifaba uniformes y ponía un dinero para cubrir los gastos de transporte y comida. Hasta zapatillas les llegó a regalar. Es la cara del desprolijo desprendimiento de alguien que a pesar de las dificultades económicas de años idos, supo salir adelante al lado de su mamá y de su hermana Martha. Esa es la esencia del subcampeón olímpico de ruta de Londres-2012 y subcampeón del Giro de Italia-2013, de la gente y para la gente, quien en el Mundial de ciclismo de Holanda-2012, se despojó ante toda la delegación de la chaqueta y el pantalón del seleccionado de Colombia, para agradecerle a uno de los dueños del hotel por las atenciones brindadas. Pura generosidad. A sus amigos, esos que le han sido fieles y quienes gozan con su cepa de hombre auténtico, los suele tener en cuenta. De esto pueden dar fe muchos de los que han estado a su lado, como su “parcero” David Benítez Higuita, quien se ha convertido casi en su sombra para acompañarlo desde una moto en los entrenamientos por las carreteras de Antioquia o en el velódromo Martín Emilio Cochise Rodríguez. “Rigoberto siempre ha sido generoso y amplio. Me paga sueldo por acompañarlo desde hace tres años e incluso una vez me ayudó para el estudio”, resalta el excompañero de pupitre en Urrao, quien ve en el ciclista a un hombre totalmente entregado a su familia, que ama al ciclismo, que todo en su vida lo ha manejado con positivismo, incluso cuando ha tenido momentos duros. Ese es el Rigoberto Urán que se sueña con una patria “que siga por el buen camino e implemente cambios en seguridad y paz, pero que tiene la mejor gente del mundo”, como el mismo lo destaca.

INSTITUCIÓN EJEMPLAR: DEPORTE

Colombia y el poder de devolver la alegría

seleccionTuvieron que pasar 16 años, múltiples jornadas de impotencia, demasiados esfuerzos y muchas inversiones para que Colombia hiciera realidad el sueño de volver a los mundiales de fútbol de mayores. Una generación dorada, que inició el proceso en 2000 y sufrió tres eliminaciones previas, alcanzó su maduración en la Eliminatoria pasada, gracias a que sus integrantes creyeron en su talento y se encontraron con un técnico (José Pekerman) que les fortaleció la mentalidad ganadora y les hizo ver que con compromiso Brasil-2014 sí era posible. Venciendo sus miedos, demostrando fortaleza mental y ratificando que Barranquilla es la plaza indicada, 35 jugadores, de los 49 que hicieron parte del proceso que arrancó con Leonel Álvarez y culminó con Pekerman, alcanzó la anhelada clasificación que no se daba desde Francia-98. “Le cumplimos al país, este es un logro de todos y ahora nos toca prepararnos bien para seguir haciendo historia”, dijo emocionado el joven volante James Rodríguez cuando Colombia aseguró, el 11 de octubre en el heroico empate 3-3 con Chile, el tiquete para volver a sonreír. Ese día fue dramático y se sufrió más de la cuenta, porque hubo que superar el 0-3 en contra, pero esto no empañó la gran campaña de la Selección que pasó segunda con 30 puntos (solo la superó Argentina, 32), producto de nueve victorias, tres empates, cuatro derrotas y un rendimiento del 62,5 por ciento. “Valió la pena tanta espera, porque el combinado patrio recuperó la confianza de la afición y llenó de ilusiones al país”. Esa fue una de las conclusiones que sacó Luis Bedoya, presidente de Colfútbol, quien acertó al contratar un extranjero después de 30 años. Ese cambio de mentalidad que trajo el técnico argentino hacía falta para dejar atrás los temores y las roscas, y de esa manera sacarle provecho al talento que siempre ha existido, pero que necesitaba una persona que lo proyectara. Con calificaciones altas, en especial para David Ospina, Carlos Sánchez, Rodríguez, Teófilo Gutiérrez y Falcao García, Colombia logró la segunda mejor clasificación de las cinco que lleva con una nómina que juega en su mayoría afuera y que sigue soñando, porque el capitán Mario Yepes recuerda que “en un Mundial nada es sencillo, pero a Brasil iremos con la ilusión y dispuestos a dar la pelea”.

PERSONA EJEMPLAR: COLOMBIANOS EN EL EXTERIOR

Salim viaja al espacio sin dejar la tierra

salimSalim Nasser Posada es ingeniero mecánico y, también, un soñador. Desde que estaba pequeño soñaba con trabajar en la Nasa. Ya han pasado 40 años desde que nació, es decir, ya han pasado muchos años desde que fue niño, y el sueño dejó de serlo: trabaja para uno de los centros espaciales de la Nasa, el que queda en La Florida. “Yo aquí hago análisis estructural y dinámico para los sistemas terrestres, que son los que soportan los vehículos espaciales. Aquí diseñamos las torres de despegue, los sistemas de abastecimiento de combustible. Todo lo que tiene que ver con despegar”. Eso empezó en 2007, pero no era su primera vez. Cuando era estudiante de Ingeniería Mecánica en la Universidad de Florida, Salim aplicó para el centro espacial en Houston, y trabajó con ellos como estudiante, en la división biomédica. Lo que más hacía eran sistemas de contramedidas, es decir, para la falta de gravedad. “Se diseñaban equipos para los astronautas en la nave espacial para mantenerlos físicamente activos y minimizar los daños que causa en el cuerpo la falta de gravedad”. Luego hubo un receso, porque se terminó el proyecto, pero regresó en 2007. Lo que más le ayudó, las notas. Fue un muy buen estudiante. Además del análisis estructural, diseña. Últimamente trabaja con los de Houston, que son los que hacen las cápsulas espaciales, optimizando componentes para que sean mejores, reducir costos y probar que, estructuralmente, van a aguantar las diferentes cargas cuando despegan y van al espacio. Salim, no obstante, no se queda quieto. No solo trabaja en el centro espacial. Durante el tiempo de receso volvió a un diseño que hizo en la universidad: un sistema de ruedas, Rowheel. “Cuando ves a alguien en silla de ruedas, ellos empujan la rueda y esa manera de manipularla es muy mala para los hombros y las muñecas. Halando es menos dañina”. Salim, entonces, diseñó una silla para que las personas halen y las ruedas rueden, igual, para adelante. Con su proyecto se postuló a una competencia de la Nasa para diseños innovadores y ganó el premio mayor. Se consiguió unos socios y montó la compañía. Ahora está perfeccionando el diseño y, máximo en dos meses, estará en el mercado. Son especiales para personas parapléjicas. El cuerpo de Salim cambió en 1994, por un accidente de carro en Cali, en el que se fracturó el cuello y quedó paralizado de allí hacia abajo. Es cuadrapléjico. Su vida no cambió, salvo porque dejó de estudiar Ingeniería en Los Andes y se fue para Miami. Tampoco renunció a lo que había soñado desde que estaba pequeño. Es un ingeniero mecánico que trabaja en la Nasa, tiene muchos diseños en su cabeza, muchos para ayudar a otros. Salim es un cumplidor de sueños.

INSTITUCIÓN EJEMPLAR: SOLIDARIDAD

Mahavir K-mina, ángel de los amputados angelLos grandes proyectos nacen de las cosas más simples. Así pasó con la Fundación Mahavir K-mina, que surgió de un esguince de tobillo que sufrió un empresario antioqueño, quien estando con su dolencia vio en televisión a un amputado saltando muy alegre. “Él se hizo la reflexión: si sufro yo con el esguince, cómo sufrirá ese hombre sin su pierna, y se le ocurrió la idea de crear una fábrica de prótesis”, cuenta Juan Rodrigo Mejía, gerente de la fábrica (en La Estrella), que hoy se conoce como Mahavir K-mina, una fundación que dona prótesis a personas amputadas de sus piernas en toda Colombia e incluso de otros países del mundo. El nombre Mahavir surgió de la India, país que donó la tecnología para las prótesis paisas, tecnología que luego fue superada por Mahavir: “Allá se llama la fundación del dios Mahavir para ayudarle al desvalido. Acá las mejoramos con un sistema de alineación para garantizar que las prótesis siempre queden derechas, más confortables, sin correas ni nada para sujetarlas”. Mahavir K-mina ha donado prótesis a 2080 personas, incluidos amputados de Chile, Venezuela, Ecuador, Trinidad y Tobago, Hungría y Panamá. Juan Rodrigo Mejía, quien recibe el premio a la solidaridad acompañado de Alicia Londoño y John Jairo Tobón, otros directivos de K-mina, da sus definiciones de las siguientes palabras: .Solidaridad: “ayudar sin esperar retribución”. .Talento: “capacidad para desempeñar una función”. .Ejemplar: “persona digna de copiar o seguir”. Orgullo: “sentirse satisfecho de una labor realizada”. Colombia:“el país más extraordinario”. .Esperanza:“sentimiento de que se va a lograr algo”. Futuro: “esperar algo que se va a lograr”. La Colombia soñada:“Sueño con una Colombia en paz, donde se pueda tener movilidad por todo el país sin temor a ser secuestrado. Donde se pueda disfrutar de esta naturaleza tan maravillosa”. ¿Cómo construiría ese país soñado? “Mientras no se acaben los grupos armados nunca podremos tener la Colombia que deseamos”

PERSONA EJEMPLAR: CULTURA

En el Magdalena, los cuentos van en burro

cuentosDe pronto, un hombre irrumpió en la finca. Se bajó de su burra. Metió la mano a la alforja… Sacó un libro y comenzó a leer Margarita Debayle, el poema de Rubén Darío. No hubo nadie entre los presentes que no dejara de ensartar tabaco; todo se paralizó para escucharle. Total, en ese rincón del mundo, la vereda El Palacio, a 11 kilómetros de la cabecera de La Gloria, corregimiento de Nueva Granada, Magdalena, nunca había llegado un forastero en son de paz y menos a realizar una actividad tan rara: leer. Corría 1997 y ese extraño era Luis Humberto Soriano Bohórquez, creador del Biblioburro, en su primera excursión por montes del Magdalena, llevándoles a grandes y chicos, especialmente a estos, la magia de la lectura. “Todo empezó por necesidad -cuenta Soriano-. A los niños les ponían tareas los viernes, y el lunes volvían sin hacerlas. De modo que pensé que si los chicos del monte no salían de su casa distante hasta la biblioteca del caserío, pues a duras penas lo hacían para ir a la escuela, habría que llevarles los libros a la casa para que las pudieran hacer”. Empacó setenta libros de geografía, historia, literatura, matemáticas, y se fue en su burra, Alfa. Cuando, en su debut, notó cómo se paralizaba la vida de esa finca por la lectura, “entendí que algo estaba pasando; algo mágico”. Decidió seguir con su idea. Ese proyecto sin nombre todavía. Nacido en La Gloria -“La Gloria es a 40 grados centígrados”- el 6 de junio de 1970, Luis Humberto aprendió desde niño el afecto por la lectura. Se convirtió en el primer bachiller del corregimiento. Estudió una carrera de literatura. Se hizo profesor de la Escuela Rural Mixta de La Gloria, donde cursó su primaria. Y estando allí comenzó el proyecto de Biblioburro con aquella visita. Pronto le puso nombre y consiguió un compañero para Alfa llamado Beto. Con dos burros aumentó la cantidad de libros así como el mapa de sus recorridos. El reloj lo despierta a las 3:00 a.m. Ayuda a su esposa Diana Arias, titiribiceña, a alistar su restaurante La Cosa Política (porque en la costa el hambre se parece a la política: cuando ya hay llenura, desaparece), se toma “un buen café” y se va a la Escuela. Hace unos dos años, a Luis lo pisó Beto. Perdió una pierna, que remplazó por una artificial. Este accidente no lo desanimó. La caja de compensación del Magdalena patrocina el proyecto. Ya es una red de 12 a 16 biblioburros. Visitan pueblos campesinos e indígenas. Si bien no reciben un peso por su labor, les compran libros y les repone los maletines y sillones. ¿Y el alimento de los burros?, le pregunto. “Afortunadamente hay hierba por todas partes”. Y remata diciendo que algunos de los hijos de los enhebradores de tabaco, a quienes leyó Margarita Debayle hace 14 años, son profesionales

PERSONA EJEMPLAR: EMPRESA

Avanzar hacia el futuro corrigiendo todas las fallas

EmpresaComo un ser humano espectacular, salido del molde, respetuoso, reflexivo, preocupado por la ingeniería y por la parte social de las empresas describen, quienes lo conocen, a J. Mario Aristizábal Correa. Este ingeniero civil antioqueño, actual presidente de la junta directiva de Conconcreto, se destaca por su responsabilidad social desde las empresas que ha fundado y liderado, y por ello será exaltado como un Colombiano Ejemplar. “Recibo esta distinción con mucha humildad. Realmente hay muchos ejecutivos en este país que merecen la distinción, pero afortunados mi familia y yo por tener esta oportunidad”, comenta. Aristizábal también ha sido integrante de las juntas directivas de la Andi y Camacol, presidente del Consejo Directivo del Museo de Arte Moderno de Medellín y hoy sueña con un país “íntegramente democrático, donde la corrupción pueda erradicarse y la equidad social sea creciente”. La clave para avanzar en esa dirección, según dice, radica en que haya una clase política muy fuerte. “Es necesario que respetemos los partidos y que tengamos la oportunidad de elegir a unos buenos gobernantes, para dirigir al país”. Al hacer una reflexión sobre el futuro de Colombia, este egresado de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional, expresa que es necesario avanzar en ese rumbo, construirlo pero corrigiendo todos los problemas que aquejan a la sociedad de hoy. Se dice que la experiencia es la que hace verdaderos sabios y, además, que es bueno que los conocimientos adquiridos a lo largo de los años en las empresas se puedan transmitir a otros que apenas comienzan, y eso es lo que procura hoy este empresario.

PERSONA EJEMPLAR: CIENCIA Y TECNOLOGÍA

Francisco busca la cura del alzhéimer

CienciaEn el colegio quería ser astrónomo porque le interesaban los platillos voladores, sin embargo, un artículo del periódico le hizo cambiar de idea, pues afirmaba que los ovnis solo existían en la mente de las personas. “Desde ese día me pareció más interesante estudiar la mente que el espacio”, dice Francisco Lopera Restrepo. Este neurólogo del comportamiento, como él mismo se define, comenzó estudiando psicología porque le interesaba estudiar la relación entre las funciones cerebrales y la mente. Posteriormente, estudió medicina, se especializó en neurología y viajó hasta Bruselas para formarse como neuropsicólogo de niños y adultos. Interesado en el estudio de la conducta y las funciones cognitivas, por cosas de la vida conoció un paciente y su familia, de Belmira-Antioquia, con alzhéimer hereditario. Halló otros casos similares en Yarumal y Angostura y 30 años después desarrolló un estudio de cerca de 25 familias afectados con el mismo mal en Antioquia. Fruto de esta investigación, Lopera desarrolló un medicamento que en 2020 determinará si funciona o no, “ese es mi deseo, mi reto”, dice.

INSTITUCIÓN EJEMPLAR: CULTURA

Cultura que transforma la propia vida

culturaAquí se juntan diversas manifestaciones y miradas. Lo diverso importa, porque “la cultura es el escenario para la construcción de una Colombia participativa, respetuosa, generosa e incluyente”, dice Ramiro Osorio, director del Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo. En tres años de trabajo imparable, se ha puesto a prueba un esquema de gestión público privado, en el que la familia Santo Domingo, como donante y, otras empresas patrocinadoras, más la Alcaldía de Bogotá, unieron fuerzas para operar en el norte de la capital colombiana un complejo de teatros con una programación de excelencia. La calidad ante todo. Más de 516 funciones y 316.000 espectadores son el testimonio de que este esquema no solo funciona, sino que pone la cultura en primer plano. Esa que se concibe plural. Desde la música sinfónica y lírica; la de cámara y folclórica; también el rock, pop, flamenco, tango, danza contemporánea, teatro clásico, entre muchas otras expresiones. Para que las puedan ver quienes pagan por la boletas como quienes no tienen cómo hacerlo. Ramiro cuenta que 10 mil niños de las escuelas de los sectores más desfavorecidos de Bogotá han podido ver espectáculos de primer orden. Aspiran llegar a 100 mil. Para ello, “queremos ser muy eficaces en lo que hacemos, funcionamos con 30 personas”. Tan solo visitar el centro cultural diseñado por el arquitecto Daniel Bermúdez, es una experiencia única e irrepetible. Allí se propicia el encuentro con la lectura en espacios de silencio como los jardines o la biblioteca. En estos espacios cuidan que cada vez que alguien entra y amplía sus horizontes culturales “tenga un acontecimiento de vida”.

PERSONA EJEMPLAR: TURISMO

Manuel, un empresario con alma de cocinero

turismoEstudios tiene, por supuesto, y todos importantes en su desarrollo profesional. Pero Manuel José Molina tiene claro que la mejor universidad ha sido la misma experiencia. Y es que desde niño ya se estaba labrando vocación. Por el mundo de la gastronomía entró al sector del turismo. Y en él ha estado en casi todas las ramas (operador de eventos, agencias de viajes, clubes sociales, hotelería). También dirigente gremial e impulsor de iniciativas comunes del sector De niño, 7 u 8 años, le dijo a su mamá que quería aprender a hacer pasteles y merengues. Aprovechó la época de un mundial de fútbol para vendérselos a sus hermanos y a los amigos de ellos. También el mercadeo ya hacía parte de su esencia emprendedora. En cerca de 30 años en la actividad turística, son muchas las persona que lo han marcado y enseñado, dice. Desde Adolfo Podesta y su esposa Amparo, pasando por Rafael Pérez Castro, Jorge Alberto Uribe, Jorge Posada Greffestein, Jaime Tatis, Humberto López, su tío Jorge Molina Moreno, y los actuales socios de la compañía que orienta: el Hotel Dann Carlton. Talentoso directivo y empresario. Sabe que sus éxitos no son solitarios “Busco rodearme de personas íntegras, inteligentes, cálidas y de buena energía” y con ellos trabaja en llave para hacer la Colombia que sueña: en paz, mucho más equitativa, con mejores oportunidades y en la que sus dirigentes públicos sean los primeros en dar ejemplo de tolerancia.

INSTITUCIÓN EJEMPLAR: TURISMO

Viva Colombia cumplió sueños de volar

turismo1 Cada vez que Juan Emilio Posada se sube a un avión de Viva Colombia, la compañía que ayudo a crear, encuentra gente que está cumpliendo su sueño de volar por primera vez. En menos de dos años, calcula, han logrado que tres millones de personas cumplan ese objetivo, desde ir a una entrevista de trabajo, visitar a su novia o esposo, a quien no ve hace tiempo, o acceder a un tratamiento médico de urgencia. Es, por definición, una aerolínea de bajo costo, que “democratiza la aviación”. “Le aportamos a Colombia las oportunidades no solo de conectar familias y amigos sino de hacer negocios mas rápido”. Esto permite mayor integración y sentido de país. También hace visible la solidaridad cuando una persona decide regalar un tiquete a un familiar, porque el precio se lo permite. Viva Colombia ha crecido 57 por ciento en las rutas donde tiene operación significativa (por ejemplo, Medellín-San Andrés) y 8 por ciento en las que existe amplia oferta. Así han presionado a la baja las tarifas y generado mayor competencia. Con la llegada de Viva Colombia, el aeropuerto de Rionegro creció un 70 por ciento. A mediados de este año amplían la operación con la apertura de rutas internacionales.

PERSONA EJEMPLAR: MEDIO AMBIENTE

Andrés escucha la música de la naturaleza

medio_ambiente Conquista los grandes bosques, asciende a la montaña y prefiere los desiertos, esos lugares que simbolizan la ausencia de materia y que ocultan pozos. Andrés Hurtado García no se aparta de la naturaleza y menos aún deja de conocerla. Lo que empezó a hacer muy temprano, desde que tenía menos de siete años, cuando se perdió en las montañas de la finca cafetera de su padre. Ahora, con 73 años, recuerda intacto el momento y cita frases de Teilhard de Chardin y Saint-Exupery para darle forma a esa cosmogonía en la que el hombre es uno con su entorno. Por eso enseña a ser guía. “Se me ocurrió sacar a los jóvenes de sus apartamentos para ir a ver las lagunas sagradas y páramos”. Allí donde está el agua, donde nace la vida. Porque la Tierra no espera. A veces es pesimista. Otras, su voz es crítica. Habla duro: “El hombre, que llegó en los últimos 15 minutos, acabó con los millones de años que le tomó a la naturaleza la creación”. Cree que la responsabilidad la tiene cada uno, las familias y los colegios. “Quien salva la Tierra son los gobiernos con ayuda de nosotros”. No hay que ser egoístas, no todo es dinero, dice. En su archivo hay más de tres millones de fotografías en los que están personajes y lugares apartados y bellos de nuestra geografía. La ha redescubierto para otros, porque el contacto con la naturaleza hace amarla. En su libro Colombia Secreta, editado por Villegas Editores, hay un documento invaluable del país que conoce de tanto explorarlo. “Nacer, agradecer, morir”, es su mantra. Lo recita como una manera de conectarse con un mundo que conquistó al caminar

INSTITUCIÓN EJEMPLAR: MEDIO AMBIENTE

Juntos para trabajar por la naturaleza

medio_ambiente1 Hace 15 años un grupo de campesinos de Sonsón se juntó para impulsar un proyecto que suena fácil decirlo, pero ponerlo en práctica es más complejo: luchar por la conservación de los recursos naturales en la zona de páramo del suroriente. Iniciaron con pequeños proyectos que tenían la finalidad de que los campesinos entendieran la importancia de los recursos naturales en su forma de vida, dice Julián Ospina Jaramillo, de Asociación red de reservas de conservación campesina. Y a punta de trabajo, la asociación logró expandir su experiencia de Sonsón hacia Argelia, Nariño y Abejorral y hoy sacan adelante investigaciones de flora y fauna; implementaron el esquema de economía solidaria, basado en trueques de productos; y fomentan la producción agroecológica, para que las familias produzcan su alimento. El ingrediente vital del grupo, cuenta Julián, es la solidaridad: “Es la sangre que nos mueve, sin solidaridad, esta organización no tendría razón de ser”. Para él, ser ejemplar se traduce en “proponer una idea y que todos trabajemos sobre ese plan”. Por eso, su sueño es que Colombia -al que considera el mejor país del mundo- se contagie de solidaridad y luche por objetivos comunes. Así, en un futuro, que para esta institución es un resultado del presente, Julián espera que Antioquia recoja los frutos de la labor que cosechan en oriente.

PERSONAJE EJEMPLAR: INFANTIL

La profe Clara transforma con el amor

Amada

Corría el año 2006 y la profe Clara Amada Rosero llegaba  a la Institución Educativa Beraldo Robledo de Quibdó, Chocó, a dar sus primeras clases. Al llegar allí y tomar lista, se dio cuenta que muchos de los niños no estaban yendo a la escuela. Preocupada, preguntó a uno de sus colegas, quien le explicó que aquellos estudiantes estaban en el basurero, reciclando o buscando comida. Clara, sorprendida y angustiada por el futuro de aquellos 18 niños, se puso en la tarea de atraerlos de nuevo a las aulas. Habló con los papás, fue con los pequeños hasta el relleno para conocer de primera mano la situación y tocó puertas para que sus alumnos  tuvieran un mejor futuro apoyados por la educación. “Redacté unas carta a la Acnur y al Bienestar Familiar, entre otras entidades, para que supieran qué estaba pasando. Las llevé personalmente y de inmediato tuvieron eco. Al ver aquella imagen de los chicos en el relleno sanitario nos ayudaron con su alimentación, su desparasitación y regresaron a clase”, explicó la profe, que lleva ocho años en su labor docente y que en solo 10 meses les cambió la vida a estos pequeños. El trabajo no fue fácil, pues los chicos estaba tan acostumbrados a lo que hacían, que al escuchar el motor del Kodiack, -nombre con en el que reconocían al carro de la basura-, algunos se salían de clase a buscar reciclaje. “Sin embargo, con el proceso que iniciamos con ellos dejaron de ir. Ahora sé que están en bachillerato, que otros viven en Bogotá y siguen sus estudios”, explicó Clara, orgullosa del deber cumplido. Clara Amada asegura que fue una experiencia significativa para ella como para sus estudiantes. Resaltando que cada persona puede aportar su granito de arena, “y con ayuda de Dios que todo lo puede, construir una Colombia que viva en paz, una Colombia sin hambre, sin miseria, dirigida por personas con valores, que le duelan las cosas que le pasan a los demás. Trabajar de la mano de Dios y con amor, que es valor que me caracteriza”.